Respuesta
Se justifica generalmente por la necesidad de actuar en situaciones urgentes o imprevistas para evitar un daño o aprovechar una oportunidad para el dueño del negocio. El agente oficioso debe actuar con diligencia y, si bien puede ser responsable por los perjuicios causados por dolo o culpa, también tiene derecho a ser reembolsado por los gastos útiles y necesarios en que haya incurrido durante la gestión.