Respuesta
Las cláusulas de un contrato deben interpretarse unas por otras, dándoles a cada una el sentido que mejor convenga al contrato en su totalidad. El juez debe analizar el contrato como un todo orgánico y coherente, evitando interpretar una cláusula aisladamente y procurando que todas las cláusulas tengan correspondencia y armonía entre sí. Si hay contradicción entre cláusulas, debe buscarse el sentido que se ajusta a la intención global de las partes.