Respuesta
Puede ocurrir que las palabras utilizadas en la ley no reflejen con exactitud la intención del legislador en términos tales que su tenor literal extiende en demasía dicha voluntad legislativa. Es decir, la ley dice más de lo que pretendió́ decir el legislador, pareciera invadir zonas que el legislador no pretendió́ tocar o regular. Ante tal conclusión, es necesario interpretar la ley en forma restrictiva.