Respuesta
Es una doctrina jurídica que busca dar respuesta a situaciones en que, por hechos sobrevinientes, imprevisibles e irresistibles, el cumplimiento de un contrato se vuelve excesivamente oneroso para una de las partes, sin que exista una imposibilidad absoluta de cumplir (caso en el cual operaría la fuerza mayor o caso fortuito). Así, la obligación puede cumplirse, pero solo con un sacrificio desproporcionado para el deudor, alterando gravemente el equilibrio de las prestaciones pactadas.